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domingo, 23 de marzo de 2014

EL WAGYU EXTREMEÑO

Que comentaros del producto que estamos empezando a tener. Pues que es realmente interesante. tanto para sacrificio como para vida.

Que es lo que hemos hecho, no lo se realmente, no se si son los sementales, la forma de criarlos, los cruces con nuestras vacas, la alimentación, cualquier otro factor, o el conjunto de todo ello.
Nosotros empezamos esta aventura debido a que queríamos volver a nuestra raza inicial, la morucha cárdena, ya que empezábamos a tener demasiadas formas, pedida de talla, mayores problemas de parto, preñez y crianza de los terneros.
En ese momento, uno de mis hermanos, Manuel, comento que había una raza japonesa que se estaba moviendo mucho por Sudamérica y Centroeuropa, que estaba sirviendo para mejorar la calidad de las canales, aunque sus características de rendimientos de canales eran peores.
Empezamos hacer las primeras indagaciones, encontrando en Centroeuropa varias ganaderías que vendían sementales. Además de encontrar pajuelas de semen de para inseminar. Inicialmente nos decantamos por la inseminación para adelantar los tiempos de wagyu puro 100%, a la vez que seguíamos buscando sementales para la monta natural, que fueran de confianza.
Metimos 70 novillas para primer parto para este proyecto, de las cuales conseguimos 33 crías de inseminación.
Tras la inseminación, conseguimos a través de Manuel, un novillo y 3 novillas de wagyu puro 100%, además de tres novillas de cruce de wagyu con galloway al 50%, para comprobar el resultado que podía dar el cruce con una raza cárnica. Tras un periodo de adaptación, el novillo se puso a cubrir a la partida de novillas, a las vacas lecheras que teníamos y las novillas que vinieron con él de Centroeuropa. Es difícil y costoso encontrar animales que puedan servir al cometido, pero hay que intentar hacerlo lo mejor posible.
Después de esto, debimos esperar, tras un periodo de gestación que parecía eterno, empezamos a tener las primeras pariciones de las novillas, los terneros pequeños, sin formas, rústicos, negros y algunos blancos, dependía de la madre, de que raza cárnica proviniera, charoláis o limousine. la primera impresión, era como nos la esperábamos, desalentadora, lo que varios intentos anteriores en otras ganaderías les había ocurrido. Animales, pequeños, sin formas, ni hechuras, animales que en una clasificación normal quedarían por debajo de un f1 de morucha con limousine o charoláis.
Decidimos entonces, seguir con el proyecto un par de años mas antes de cerrarlo definitivamente. Ver que madres conseguían la genética de wagyu sin perder las formas de las madres. Así que nos arriesgábamos a continuar con 80 madres pariendo este tipo de animal, sin saber que iba a pasar con la primera camada cuando termináramos de cebar y como solucionaríamos la comercialización.
Destetada la primera camada de los f1 de wagyu, nos llevamos la agradable sorpresa que estos animales tenían algo de formas, la rusticidad que buscábamos y decidimos dejar para vida mas de 20 hembras, que no tenían nada que envidiar al resto de la partida de vida y probar si estas futuras madres darían buenas crías, tanto cruzadas de nuevo con wagyu, como con las razas cárnicas.
El resto los metimos en una nave para su ceba, los resultados son los que vemos en las fotos de la carne que tengo puestas en el blog animales con 14 y 15 meses con una impresionante infiltración en grasa, un color blanco de esa grasa y rojo intenso de la carne, además una terneza importante, aparte del sabor tan característico de nuestro ganado por la forma de cría y alimentación en nuestro campo. Todavía no sabemos si estos son resultados definitivos y con una continuidad, o son productos puntuales, hasta que no hayamos matado dos camadas completas podremos decir que hemos conseguido un buen producto con una continuidad y siendo homogéneo. Esto es una inversión de tiempo y dinero importante, pero que esperamos tenga una recompensa y un reconocimiento del producto que consigamos.

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